El CEF.- lidera los resultados de Técnicos de Auditoría y Contabilidad: podio completo y 53 % de los aprobados
Hay un momento en la preparación de una oposición en el que estudiar deja de ser suficiente. Conocer el temario es imprescindible, pero también hay que aprender a enfrentarse al reloj, ordenar una respuesta cuando aparecen los nervios y mantener la constancia durante meses en los que no todos los días se avanza igual.
Julieth Yepes lo sabe bien. Tiene 29 años, estudió Administración y Dirección de Empresas y comenzó a preparar las oposiciones al Cuerpo Técnico de Auditoría y Contabilidad mientras trabajaba. Hoy acaba de conseguir el número 2 de todo el proceso selectivo tras prepararse en el CEF.-.
Ella forma parte del 42% de opositores que, habiendo presentado instancia para participar en el proceso selectivo, eligieron CEF.- como centro de referencia en elaboración de temarios y preparación de oposiciones.
Para Julieth, las cifras se redujeron durante unos minutos a una sola línea en una lista.
“Recuerdo mirar la lista varias veces porque no me lo creía. Tras minutos mirando la lista y las manos temblorosas, fui a contárselo a mis padres. Su reacción de alegría y orgullo fue lo que me sacó de mi estado de incredulidad y pasé a un estado de alegría absoluta y liberación.”
Aprender a opositar
Julieth eligió el CEF.- por su experiencia y especialización en este tipo de oposiciones y por los resultados obtenidos por otros alumnos. Buscaba, sobre todo, una planificación que marcara el camino y profesionales que pudieran servirle de referencia durante la preparación.
La modalidad online le permitió seguir las clases en directo, interactuar y resolver dudas sin añadir desplazamientos durante los meses en los que todavía compaginaba el estudio con el trabajo. Pero, al mirar atrás, destaca especialmente el acompañamiento de los preparadores.
“Sentir que detrás de la pantalla hay profesionales expertos que conocen la oposición y que pueden orientarte durante el proceso aporta una perspectiva que, como opositor, es difícil tener por uno mismo.”
Hay otro elemento que Julieth considera decisivo: los simulacros de examen.
Porque una cosa es estudiar y otra, aprender a opositar.
“Estudiar la teoría es fundamental, pero enfrentarte al folio en blanco bajo la presión del tiempo cronometrado es lo que realmente te enseña a opositar.”
Los simulacros le permitieron entrenar no solo los conocimientos, sino también aquello que resulta difícil practicar estudiando en solitario: administrar el tiempo, estructurar las respuestas y continuar cuando aparecen los nervios.
“Los simulacros del CEF.- me ayudaron a perder el miedo al día del examen, a aprender a gestionar los nervios y los tiempos de respuesta. Cuando llegué al examen oficial sabía cómo estructurar las respuestas y gestionar el tiempo, algo que da más seguridad en un día donde los nervios están a flor de piel.”
Preparación, esfuerzo y constancia
El número 2 de Julieth no llegó solo. Al esfuerzo individual y personal, imprescindible para conseguir la plaza, se sumaron las cinco décadas de experiencia que acumula el CEF.- preparando oposiciones.
“Me parece una noticia maravillosa y una validación absoluta del trabajo bien hecho, tanto por parte de los alumnos como de la academia.”
«Detrás de cada uno de esos puestos hay muchas horas de estudio y mucho esfuerzo individual, pero también hay una preparación y un equipo que acompañan al opositor durante todo el proceso.»
Una idea en la que coincide Pedro González, jefe de Estudios del CEF.-, quien sitúa el esfuerzo personal como el principal responsable de los resultados obtenidos.
“Estos excelentes resultados son, ante todo, mérito de los opositores. Las plazas, en todas las oposiciones y esta no iba a ser la excepción, se ganan fundamentalmente en casa, con muchas horas de trabajo, de estudio, de sacrificio, de constancia y de capacidad de superación. Ningún método, ni siquiera el método CEF.-, puede sustituir el esfuerzo personal que exige una oposición como la de Técnicos de Auditoría y Contabilidad.”
Ese esfuerzo, necesita después una preparación capaz de orientarlo. González sitúa el papel del centro en ofrecer a cada opositor una guía durante las distintas etapas y adaptar el método tanto a las exigencias reales de cada fase como a las circunstancias de cada persona.
“Cuando al esfuerzo y la constancia del opositor se suman unos buenos materiales, un profesorado excelente y un asesoramiento adecuado desde el primer momento, los resultados acaban llegando. Estos datos son una muestra de ello y nos animan a seguir mejorando cada día.”
Pero la labor comienza incluso antes de abrir el temario. El jefe de estudios explica que una parte importante del trabajo del CEF.- consiste también en orientar a quienes se plantean opositar y todavía no saben si una oposición como esta encaja con su perfil. Al centro llegan candidatos con edades, formaciones y experiencias profesionales muy diferentes y, en algunos casos, sin conocer previamente esta salida profesional.
«Comprobar que personas que inicialmente no se veían capaces de afrontar este reto terminan obteniendo su plaza es, sin duda, una de las mayores satisfacciones de nuestro trabajo.»
El Cuerpo Técnico de Auditoría y Contabilidad abre la puerta a una carrera profesional vinculada al control, la auditoría y la gestión económico-financiera del sector público, con funciones de responsabilidad en la detección de posibles irregularidades y en la propuesta de medidas que contribuyan a mejorar la gestión pública.
La estabilidad y la conciliación fueron precisamente dos de las razones que llevaron a Julieth a interesarse por este cuerpo, cuya retribución media se sitúa entre 35.000 y 45.000 euros brutos anuales.
Nada es imposible
Antes de conseguir la segunda mejor calificación, Julieth estuvo en el mismo lugar en el que hoy se encuentran muchas personas que contemplan la posibilidad de opositar: delante de un temario enorme y preguntándose si merece la pena empezar.
«Yo estuve exactamente en ese mismo lugar, con dudas, compaginándolo al principio con un trabajo a tiempo completo y con el miedo a enfrentarme a un temario largo y exigente.»
Ahora puede responder a esas dudas desde la experiencia.
«Al principio lo que parecía inabarcable se va dividiendo en temas, vueltas, repasos y ejercicios, y poco a poco vas avanzando.»
No todos los días fueron iguales ni todos tuvieron la misma productividad. Por eso, después de conseguir la plaza, su consejo tiene menos que ver con buscar jornadas extraordinarias de estudio que con ser capaz de mantener el esfuerzo en el tiempo.
«La oposición es una carrera de fondo y habrá días en los que el estudio salga muy bien y otros en los que no. Lo importante es mantener la constancia y confiar en el proceso.»
Meses después de comenzar aquel camino, el resultado es una plaza y la segunda mejor calificación de toda la convocatoria. Si tiene que resumir qué papel desempeñó el CEF.- para llegar hasta allí, Julieth lo hace en una frase:
“Para mí, el CEF.- ha significado la diferencia entre caminar sin guía y avanzar con paso firme, gracias a unos preparadores, planificación y simulacros que me permitieron convertir muchas horas de esfuerzo en un camino directo a la plaza.”
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